El Dios de la Vida
Por Elvira Arellano
Los candidatos que están participando en las primarias del partido republicano siguen con su práctica de enfatizar declaraciones de su fe religiosa y la Biblia, y todos los candidatos se enfocan por lo menos una parte del tiempo en apelar a las comunidades de fe. Prestan poca atención a los latinos, que estamos entre los que más participamos en nuestra religión en los Estados Unidos.
Jesucristo dijo que venía trayendo las buenas noticias a los pobres, para librar a los oprimidos. Yo creo en un Dios de la vida, que ama a su pueblo y sobre todo a los pobres y marginados.
Es precisamente el Dios de la vida que nos manda mantener unidas a las familias, para poder criar nuevas generaciones de niños en el sendero del Señor. Pero entre los candidatos republicanos el único que ha mencionado el impacto de la política migratoria sobre la unidad de las familias, y sus soluciones son tan limitadas que constituyen una insulta.
Entiendo que este es principalmente un asunto latino. ¿Pero cómo es posible dividir la gente de fe que usted va a incluir en sus políticas?
Aparte del asunto de unidad familiar hay otro que es importante para la gente de fe. ¡La Biblia nos enseña que cuando Dios controla las cosas, ningún niño debe morir antes de cumplir dos años de edad, y ningún hombre ni ninguna mujer deben morir antes de cumplir cien años de edad! Pero en Nueva York, hay una diferencia de 12 años en la esperanza de vida, entre los que tienen seguro de salud y los que no lo tienen. Esto significa que la mayor parte de nuestra comunidad vivirá 12 años menos que otras comunidades. Los niños van a tener 12 años menos con sus padres y madres.
En mi trabajo con los migrantes centroamericanos y con personas que han sido deportadas de los Estados Unidos, han sido muchísimas las ocasiones que he encontrado personas que padecen de enfermedades que les amenazan la vida, pero que no tienen ningún acceso al servicio médico. Me he sentado con hombres junto a los trenes en que viajan, y con mujeres que los agentes de I.C.E. han dejado plantadas en el lado mexicano de la frontera, viendo como la vida se les iba. Es triste notar que a millones les niegan acceso a cuidado de salud todos los días, hasta en Nueva York, robándoles años enteros de sus vidas.
Todos los republicanos atacan al programa de seguro de salud del presidente Obama. Dicen que nadie debe ser obligado por el gobierno de comprar seguro de salud, para expandir la cobertura a más gente. Pero el presidente Obama dijo claramente que los “ilegales” no iban a ser elegibles a participar en el plan. A los indocumentados hasta les prohíbe comprar seguro bajo el plan con su propio dinero. Y a los con micas no les conceden el mismo servicio como a los ciudadanos.
Entre nuestras familias latinas hay tantas que incluyen indocumentados además de residentes legales con mica. Como van brincando de un cuerpo a otro, las enfermedades no piden ver “los papeles” de nadie.
¿Y cuando hablamos del “derecho a la vida” como se aplica a los 12 años de vida que se roban de millones en nuestra comunidad?
Quisiera pedirles a los políticos de ambos partidos a que estudien de nuevo a las escrituras y sobre todo las palabras de Jesucristo. Hay algo muy equivocado en la manera en que apelan a la fe del pueblo. Yo también exijo que los religiosos católicos, protestantes y evangélicos levanten sus voces en el debate. A los políticos no les debemos permitir que utilicen en una forma hipócrita a la fe del pueblo. Y cuando hacen caso omiso de la fe de los latinos, hay que retarlos.
Posted on enero 25, 2012
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